En las perforaciones sin pozo de salida, una vez se ha llegado al final de la hinca se retiran los sinfines y la
cabeza de perforación y se empuja el tubo definitivo, con diámetro exterior ligeramente menor al diámetro interior
del tubo de trabajo. Una vez colocados, se van retirando hacia atras el tubo definitivo hacia el pozo de ataque.
De esta manera los tubos de trabajo se pueden reutilizar.
En función de la precisión requerida, este proceso se puede realizar con perforadoras sin guiado o orientables.
En conexiones de viviendas a colectores, la pared del colector se corta con una cabeza de diamante. El tubo definitivo de
menor diámetro se empuja por dentro del tubo de trabajo hasta el colector y ahí se instala una junta estanca especial.
Para acabar se retira el tubo de trabajo por el pozo de ataque.